martes, 23 de agosto de 2011

No me quites mis plumas, por favor.

Estaban tranquilamente en el coche, hablando y riendose de sus cosas hasta que sonó aquella canción.Lucía la escuchaba deseando ponersela a él, se dió cuenta de lo importante que el era en su vida porque ya no escuchaba aquello igual, se fijaba en cosas que antes ni las pensabas. El le habia marcado y apenas lo conocía. Como puede alguien cerrarse al amor, es el sentimiento más puro que existe. Ella sabía que aunque aquello no fuese llegado a más, ya nada sería igual. Lucía se conocia muy bién y sabía que esa era la clase de hombre del que ella podría enamorarse de verdad. Sentía sobre todo pena, porque sabía que de allí podía surgir algo y nunca lo sabrían. Ella tenía miedo también porque siempre había dado más en las relaciones pero esta vez pensaba que iba ser distinto, que era algo especial. Pero parecía que otra vez se estaban riendo de ella y todo volvía a ser igual que siempre. Lucía temía abrirse pero al conocerlo a el se le quitó, estaba dispuesta a dejarse investigar. No sabía que iba a pasar y tenía miedo pero aún así quería saber que pasaria si se conociesen más. El le gustaba bastante como para olviarse de lo negativo. Pensó también que no hay nada de malo en sentir, si se hace bién y se hablan las cosas. Pero ya nada sería igual, el tenía miedo de que aquello fuese a más y poco a poco fue quitandole plumas de sus alas hasta que ella ya no podía volar. Pero le quitaba las plumas de una en una porque no estaba seguro, y eso dolía mucho, lo que más, ver como te vas quedando sin plumas y no puedes hacer nada, y sabes que querrás alzar el vuelo pero ya no podrás porque el tiene todas tus plumas. Se quedaría anclada a la tierra, ya no podrá volar tan alto como pensaba hacerlo con él....

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